Estaba rodeado de tanta gente, de tantos sueños, de cientos de aventuras por emprender, de tantas voces, de carcajadas de felicidad, de aquellas visiones tan diversas del mundo.

Estaba rodeado de tantas personas pero me sentía solo, alejado de toda felicidad y sumido en una inmensa tristeza.

Estaba rodeado de tantas sonrisas y sueños que brillaban en los ojos, pero mi sonrisa era vacía y mis ojos solo grises, sin brillo.

Estaba rodeado de tantos sueños, de tantas esperanzas, pero en el fondo, pero estaba en el fondo, en el piso, tirado como un algo roto sin compostura.

Estaba rodeado de felicidad, de aventuras vividas o por vivir, pero me sentía temeroso, acobardado, temblando como un niño pequeño frente a la más aterradora de las tormentas nocturnas.

Estaba rodeado de tantos colores, de un brillo que reflejaba la vida, pero me sentía en el más gris de los lugares, tirado sin fuerzas, sin aliento, sin vida.

Estaba rodeado de un aire fresco y un sol resplandeciente, pero el aire era frío y mi cielo estaba nublado.

Estaba en lo alto de una montaña, observando la inmensidad de la vida, me sentí tan pequeño, tan egoísta por sentir dolor, no, por sentir que mi dolor era importante, más que el del resto.

Estaba a tu lado, acurrucado en tu vientre, protegido por tus manos, reconfortado con tu presencia y entonces me sentí seguro, me sentí feliz, me sentí acompañado y recordé porque valía la pena estar rodeado de tantas personas

La personalidad jurídica de la persona desaparecida

Trabajo en el que se analizara la importancia de incluir en el sistema jurídico mexicano el procedimiento de declaración de ausencia por desaparición de personas, con la finalidad de garantizar el derecho humano a la personalidad jurídica que se vulnera de forma sistemática a quienes han sido víctimas de desaparición forzada o de algún otro tipo de desaparición.

Lugar de publicación: Monterrey, Nuevo León

Fecha de publicación : 2016
Páginas: 195-204

La inquebrantable presencia de la impunidad: siete años después de la desaparición forzada de Antonio Verástegui González y Antonio de Jesús Verástegui Escobedo

Parras, Coahuila; a 23 enero 2016

El 24 de enero de hace siete años, en Parras, Coahuila, fueron desaparecidos de manera forzada Antonio Verástegui González y Antonio de Jesús Verástegui Escobedo en manos de sujetos armados que operaban al menos con la tolerancia de las policías Municipal y del Estado, desde ese momento no los volvimos a ver.

Esos años han servido para ratificar la impunidad imperante en Coahuila. La ausencia de un compromiso real por procurar justicia. La realidad de poder sobrevivir con la ausencia forzada de dos seres queridos. Pero sobre todo de la permanencia, pese a todo, de volverlos a tener de regreso en casa.

Las reuniones mensuales con el entonces Fiscal General del Estado de Coahuila, Jesús Torres Charles, después con el Gobernador en turno, Humberto Moreira Valdés (ahora sujeto a un proceso penal por presuntas acciones criminales), las tortuosas e infructuosas reuniones con los Ministerios Públicos, han tenido un mismo resultado: la no presentación con vida de nuestros familiares.

La responsabilidad institucional del Gobierno del estado de Coahuila permanece en el tiempo, pero también la de personas como Humberto Moreira Valdés, Jorge Torres López (también sujeto a un proceso penal por presuntas acciones criminales) y ahora de Rubén Ignacio Moreira Valdés, que al menos han omitido garantizar un acceso real a la justicia.

Lejos de encontrar una acción en favor de la justicia hemos tenido que enfrentar las acciones del Ministerio Público (MP) que, sin profesionalismo y ausente de ética, ha presentado hipótesis sin sustento para cerrar el caso. Acción encabezada por el actual titular de la Subprocuraduría de Personas no Localizadas, Juan José Yáñez Arreola, y con la mirada tolerante del Gobernador. Situación que obligó a la intervención del Grupo Autónomo de Trabajo y de la Comisión Ejecutividad de Atención a Víctimas del Estado de Coahuila, que desestimaron las infundadas acciones del MP y lo obligaron a tomar en cuenta las planteadas por la familia desde el inicio de la investigación en las que se apunta a la responsabilidad del Estado en la desaparición.

Por ello, hoy más que nunca confiamos en la justicia internacional, no solo por los recientes acontecimientos sino porque después de 4 años de la actual administración estatal, en la que no teníamos confianza, es evidente que en Coahuila solo se procura impunidad que se disfraza de un discurso de derechos humanos, y la que federación por su parte tolerando las graves omisiones de la autoridad local.

Han pasado siete años, difícil de escribir, pronunciar y vivir, pero no ha pasado la esperanza de un día tener a Antonio y Antonio de Jesús de regreso en casa. Mientras tanto, y a pesar de las circunstancias de impunidad, seguiremos exigiendo su presentación con vida y seguiremos nombrándolos para hacerlos presentes.

Fam. Verástegui González

In ehekatl kan chanchiwa tlasojtlalistli

La negrura no logró ser suficiente para oscurecer la noche pues en lo alto del ilwikatl iluminaba la luz de la luna y me pregunto por qué Metzli me acompaña esta noche en la que su luz hace reflejar mi sombra en el polvoso suelo, pero es un suelo que se ve borroso pues Ehekatl, que golpea fuertemente, levanta el polvo en el que se refleja mi sombra.

Prefiero cerrar los ojos en un intento de abstraerme por un momento de la realidad que intento vivir, pero Ekekatl sopla con demasiada fuerza y pasión, susurra algo, parece que llora, se lamenta de algo que no logro comprender.

¿Cuál es el pesar de Ehekatl que cada vez está más violento y se vuelve más frío? Itztic Ehecatl me hace prisionero.

Itztic Ehekatl intenta darme un mensaje que no logro comprender o quizás no lo quiero entender por lo lastimera de su voz pues me provoca miedo escucharle.

Cierro con más fuerza mis ojos intentando/evitando estar aquí, con lo contradictorio del acto, en la negrura y bajo Metztona, atormentado por Itztic Ehecatl.

Su voz ya no es un susurro, se volvió clara para poder oír su mensaje, me dice que debo de continuar con noohwi para así poder encontrar consuelo para Nellel y para que Mellel desaparezca.

Nikan kahki noyolo kaltzaktok, prisionero de Itztic Ehcatl que me obliga a seguir con noohwi con la fiel promesa de encontrar consuelo para Nellel ¿pero cómo Nellel podrá conseguir consuelo lejos de ti? Si estando cerca de ti es donde lo puedo conseguir.

Sin embargo, si Mellel desaparece si sigo con noohwi, te hago la promesa de que antes de que en el horizonte se pose Tonalli y que Tonalmitl acaricie tu rostro, noyolo mapampa será, nuestro amor sincero, aunque lejos me encuentre, no podrá ser destruido.

Ehekatl que sopla en todas direcciones y todo lo sabe, sabe que es verdadera mi promesa y que aunque siga con noohwi, noyolo ittok tu rostro siempre estará.

Compasión le pido a Tonalli para que en el último momento de mi vida me permita que cuando Tonalmitl acaricie tu rostro sean mis manos las que lo hagan y así poder recibir con resignación la muerte.

El viento donde habita el amor

La negrura no logró ser suficiente para oscurecer la noche pues en lo alto del cielo iluminaba la luz de la luna y me pregunto por qué la luna me acompaña esta noche en la que su luz hace reflejar mi sombra en el polvoso suelo, pero es un suelo que se ve borroso pues el viento, que golpea fuertemente, levanta el polvo en el que se refleja mi sombra.

Prefiero cerrar los ojos en un intento de abstraerme por un momento de la realidad que intento vivir, pero el viento sopla con demasiada fuerza y pasión, susurra algo, parece que llora, se lamenta de algo que no logro comprender.

¿Cuál es el pesar de viento que cada vez está más violento y se vuelve más frío? El Frío viento me hace prisionero.

El frío viento intenta darme un mensaje que no logro comprender o quizás no lo quiero entender por lo lastimera de su voz pues me provoca miedo escucharle.

Cierro con más fuerza mis ojos intentando/evitando estar aquí, con lo contradictorio del acto, en la negrura y bajo la luz de la luna, atormentado por el frío viento..

Su voz ya no es un susurro, se volvió clara para poder oír su mensaje, me dice que debo de continuar con mi camino para así poder encontrar consuelo para mi pena y para que tu dolor desaparezca.

Aquí está mi corazón encarcelado,, prisionero del frío viento que me obliga a seguir con mi camino con la fiel promesa de encontrar consuelo para mi pena ¿pero cómo mi pena podrá conseguir consuelo lejos de ti? Si estando cerca de ti es donde lo puedo conseguir.

Sin embargo, si tu dolor desaparece si sigo con mi camino, te hago la promesa de que antes de que en el horizonte se pose el sol y que los rayos del sol acaricie tu rostro, mi corazón para ti será, nuestro amor sincero, aunque lejos me encuentre, no podrá ser destruido.

El viento que sopla en todas direcciones y todo lo sabe, sabe que es verdadera mi promesa y que aunque siga con mi camino, mi corazón viendo tu rostro siempre estará.

Compasión le pido al sol para que en el último momento de mi vida me permita que cuando los rayos del sol  acaricie tu rostro sean mis manos las que lo hagan y así poder recibir con resignación la muerte.

México: 45 voces contra la barbarie

En estas cuarenta entrevistas, la activista y escritora Lolita Bosch se adentra a explorar las raíces de la violencia que hoy aqueja a México, junto con las respuestas que ha recibido dentro y fuera de los marcos institucionales. Desde familiares de víctimas cuya pérdida ha transformado irremediablemente su vida hasta luchadores por los derechos humanos, pasando por periodistas que se han puesto en riesgo en su búsqueda de la verdad y por analistas y consultores que han estudiado distintas aristas del fenómeno, las personas aquí retratadas pintan un complejo panorama nacional. Ante la amenaza y el ejercicio de la violencia, han levantado la voz por la esperanza de un mejor futuro para el país.

Una de esas entrevistas se realizó a Jorge Verástegui González, entrevista que se tituló “Nos hemos aventado al vacío” o “Trato de contarlo de la manera más sencilla” en la que se narra su experiencia en la búsqueda de su hermano y su sobrino.

Lugar de publicación: México D.F.
Fecha de publicación : 2014
Número de páginas: 420
ISBN: 9786077354086

Introducción a la Ley General de Víctimas: una herramienta para las víctimas y sus representantes

El libro representa un esfuerzo por presentar de manera sencilla los derechos y obligaciones contenidos en la Ley General de Víctimas (LGV), así como las instancias creadas por la misma y aquellas autoridades responsables del cumplimiento de la ley. El libro está dirigido a víctimas, abogados y abogadas, autoridades locales y federales, representantes de organizaciones de la sociedad civil y demás personas interesadas en conocer y utilizar adecuadamente la LGV. Se realizó una colaboración sobre el proceso de la Ley General de Víctimas.

Lugar de publicación: México D.F.

Fecha de publicación : 2014
Número de páginas: 160

Madres buscando a sus hijas e hijos

Existen madres que no pueden festejar, no pueden llorar y que solamente les queda buscar… En mayo se festeja el Día de las Madres, un día muy significativo para nuestra cultura. Entre tanto barullo, se oculta un silencioso sollozo, por el cual quiero hacer un llamado respetuoso a la conciencia y referirme a esas madres que buscan a sus hijas e hijos y también a esas madres que son buscadas.

Artículo publicado en la Revista Nosotras, por una sociedad con equidad, año 5, edición 27. (2013) con motivo del día de las madres.

Lugar de publicación: Monterrey, Nuevo León

Fecha de publicación : 2013
Páginas: 12 y 13

Católicos pero no pendejos

19 de noviembre de 2011

(México, D.F.) Al caminar por el paseo peatonal Madero en el Distrito Federal ya para cruzar al zócalo me encontré con un grupo de personas que formaban un semicírculo alrededor de unas lonas en las que se denunciaba a los curas pederastas.

Del otro lado del semicírculo se encontraba un hombre y una mujer, la mujer vestía un atuendo poco común, una sotana de estilo militar con una mitra del mismo tono. En sus manos una cartulina que decía “Necesitamos un Juárez, un Calles o un Obregón. Para ponerle alto al ¡Clero Corrupto!

La mujer resulto ser Julia Klug una víctima de abuso sexual por parte de un sacerdote de la iglesia católica cuando era una niña de apenas siete años. Eso la orilló en 2006 a realizar una protesta en contra de los curas pederastas y de la intromisión de la iglesia católica en la política nacional así como exigir el respeto a los derechos de los niños y niñas.

Julia aceptó compartir unas palabras conmigo a fin de explicar lo que hacen, lo primero fue hacer un llamado a todo México para denunciar a los curas pederastas y no seguir permitiendo que cometan fraudes en el nombre de Dios.

Los Sacerdotes Que Siguen Los Pasos De Cristo

En el suelo se pueden leer mantas en las que se denuncia a los curas pederastas así como en las que se realizan comparativos entre la forma de vivir de Jesús y el Papa, pero de entre esas mantas sobre sale una en las que se encuentran las fotografías de otros sacerdotes los que son cercanos a la gente y sus necesidades como Miguel Hidalgo, José María Morelos, Juan XXIII, Monseñor Romero, Samuel Ruiz, Raúl Vera, etc.

Julia comenta que así como existen curas a los que repudian también existen otros a los que admiran como lo es don Samuel Ruiz y el obispo de la diócesis de Saltillo Raúl Vera López, para Julia, Raúl Vera es un hombre que esta con el pueblo y que es de los pocos que siguen los pasos de Jesucristo, menciona que Vera López es un hombre que es admirado en el Distrito Federal y externa que en el momento que él necesite el apoyo de los defeños, que están con la iglesia católica buena, le brindaran su apoyo.

Respuesta De La Sociedad

Las personas que transitan por los lugares en los que realizan esta manifestación se muestran solidarias con la causa. Hay personas que se acercan para felicitarlos por el valor que tienen por denunciar este tipo de actos inhumanos, otros solo se limitan a levantar el pulgar en señal de apoyo. Son mininas las personas que están en contra de la manifestación.

Respuesta De La Iglesia Católica

Derivado de las protestas que desde el 2006 han realizado en las cuales exhiben una cara de la iglesia católica, la de los curas pederastas, Julia ha sido víctima de atentados por parte de la arquidiócesis primada de México la cual encabeza Norberto Rivera Carrera.

En 2007 fue atropellada por el chofer que manejaba la camioneta en la que viajaba Norberto Rivera quedando inválida. En 2010 un cura asignado a la Catedral metropolitana la amenazó diciéndole que “o le paraba a mi desmadre o me iban a dar donde más me doliera” tres días después de esa amenaza el único hijo varón de Julia estaba muerto. En octubre de este año el mismo cura que la amenazó en 2007 le dijo que “si no le paras a tu desmadre… te vamos a cortar la cabeza y la vamos a hervir”  ante estas amenazas Julia presentó su denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. Julia dice que a pesar de estas amenazas no se detendrán porque no les tienen miedo, porque creen en Cristo, porque son católicos pero no pendejos.

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Julia Klug, Jorge Verástegui y Andrés Contreras